Acervo

Salón Nacional

Salón Nacional

La técnica de la acuarela es díficil sobre todo porque mantener la humedad
y la espontaneidad del color en esas dimenciones (150 x 100 cm) no es tan fácil.
Hasta 1957 la acuarela se pintaba en pequeño formato y no se le daba
la importancia que merecía contra una obra de caballete de grandes dimensiones
pintada en otras técnicas. Por eso, uno de los primeros logros que nos fijamos
en los Salones de la Acuarela, fue rebasar esas dimensiones

Alfredo Guati Rojo, 1985

 

 

 

El siglo XX fue el periodo más importante para el desarrollo del arte en México, pero tal esplendor tiene sus orígenes desde el siglo anterior. Durante el siglo XIX surgió una reivindicación del arte en nuestro país. Refiriéndonos a la pintura, se abandonaron los temas eclesiásticos y se comenzó a mejorar la técnica general. La Academia de San Carlos fue el centro más importante y el que más contribuyó a este resurgimiento.* Aquí la acuarela tuvo un renacer gracias a artistas como Felipe S. Gutiérrez, Félix Parra, Leandro Izaguirre y José María Velasco.*

Pero ya en el siglo XX fue cuando surgieron los principales artistas de la acuarela. La primera oleada llega con Gonzalo Argüelles Bringas, Pastor Velázquez y Manuel Ituarte, artistas que no sólo trabajaban para mejorar su técnica, sino que también difundían sus conocimientos.* Igualmente destaca el arte de Saturnino Herrán, famoso por mezclar la acuarela con crayones y crear un característico estilo propio.

Al llegar a la primera mitad del siglo, la validez del acuarela como arte mayor fue ganando fuerza, gracias a artistas como  el general Ignacio M. Beteta, Rafael Muñoz López, Alfredo Guati Rojo, Jesús Ochoa, Manuel Arrieta, Gustavo Alanís, Edgardo Coghlan, Joaquín Martínez Navarrete, entre otros. *Así mismo, el público y la crítica se acercaron más esta técnica.

Fui amigo de los grandes de la pintura en México.
De ellos bsorbí su saber y sus argucias 
para perfeccionar lo que a mí más me satisfacía:
la acuarela.
Ignacio M. Beteta, 1979

 

Por parte del Instituto de Arte de México, en 1957 se convocó el Primer Salón Nacional de la Acuarela.  Para 1960 la difusión del certamen incrementó y con ello la fama de los acuarelistas, razón por la cual también iniciaron los premios anuales a partir de este año*. Después de tal esfuerzo por valorizar la acuarela, en 1964  se funda la Sociedad Mexicana de Acuarelistas. Diez años después, el propio Instituto de Arte de México creó una sala en la que sus miembros tuvieran un espacio para exponer sus propias obras, sala que igualmente continúa fungiendo como centro de reunión para algunos de sus artistas.*

 
   

 

 

FUENTE:

 

  • Guati Rojo, Alfredo. "Apuntes para una historia de la acuarela mexicana" en Presencia de la acuarela en la pintura mexicana. INBA/SEP. México. Julio 1979.